Agregar más colores al camaleón: Shakespeare en el crisol de la crítica, la adaptación y la apropiación

 

 

Editoras invitadas

Zeidy Zady Canales Violante y Gabriela Villanueva

Universidad Nacional Autónoma de México

 

 

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¿Qué podemos decir sobre Shakespeare que no se haya dicho antes? A 410 años de la muerte del autor de carne y hueso, podría pensarse que no mucho. Pero después de todas las palabras, no puede quedar sólo el silencio: en diversas latitudes y culturas el nombre de Shakespeare reverbera, más que como la voz de un autor individual, como una presencia cultural ineludible. Como manifestación artística, entendida en el sentido más amplio de la palabra, el puro nombre, Shakespeare, opera como un instrumento de control cuasi científico para ponderar el valor que se le da a las humanidades en el mundo actual. Los estudios en torno a Shakespeare son un campo de batalla donde facciones que disputan una visión de mundo ponen sus ideas en contienda. Shakespeare es un laboratorio —quizás el primer espacio— para poner a prueba nuevas corrientes críticas y teóricas: estudios críticos de raza, migración, alimentación, ecocrítica, estudios queer de todos los matices del arcoíris y marejadas de feminismos diversos, así como la perspectiva comparatista que ha caracterizado muchas de las publicaciones incluidas en Nuevas Poligrafías. Sus obras continúan nutriendo puestas en escena y adaptaciones que, por lo regular, encuentran públicos ávidos de ver la más reciente transmutación de este ídolo para audiencias diversas.

 

Su ubicuidad no se limita al ámbito literario o dramático; el escritor es también un fenómeno mediático y económico, con películas, cómics, juegos de mesa e incluso un capital turístico que deriva de su fama. En 2025, por hacer referencia a un contexto muy contemporáneo, la traducción de Hamlet realizada por Zhu Shenghao fue escenificada en el Centro Nacional de Artes Escénicas de China; el proyecto “Shakespeare at the UN” fue presentado en los canales oficiales de las Naciones Unidas; y el documental Grand Theft Hamlet, sobre una puesta en escena de Hamlet dentro del videojuego Grand Theft Auto Online, se estrenó con gran éxito en la plataforma MUBI. El fenómeno incluye también lo realizado en México, donde cada año el nombre de Shakespeare aparece en carteleras. También en 2025 se presentó, en el Teatro Tepeyac, una versión para ballet de Sueño de una noche de verano; Diego Álvarez Robledo adaptó Romeo y Julieta para un público joven y contemporáneo; la compañía mexicana Los Colochos reimaginó Titus Andronicus en el contexto del sistema carcelario mexicano con Tuta; y el concierto de Radio UNAM Words by Shakespeare exploró los textos del dramaturgo por medio de la música de cámara.

 

La presencia de Shakespeare a nivel global invita a reflexionar sobre las fuerzas benignas y nocivas que moldean su posición en la cultura, la literatura y los medios, así como sobre la posibilidad de que funcione como un referente vacío, un espejo en el que distintas personas, épocas y culturas proyectan su identidad. También introduce la idea de que su figura pueda actuar como un caballo de Troya capaz de generar espacio para manifestaciones artísticas más diversas y alejadas de un supuesto centro, al tiempo que revela cómo se entrelazan y deshacen las normativas y las diversidades en esta contienda cultural. Surge así la pregunta sobre el lugar que puede ocupar una lectura profunda de un autor con tantas resonancias en un mundo que parece avanzar hacia un abismo, sobre los asideros que su obra y figura ofrecen para la reflexión y la autorreflexión, y sobre los caminos que su estudio crítico ha abierto para visibilizar las diversidades. Todo ello se entrecruza con los cierres de fronteras, las polarizaciones y los retrocesos políticos actuales, que obligan a replantear el lugar de las humanidades y los estudios culturales en un mundo donde, si Shakespeare no está a salvo, probablemente nada más lo esté. En Will in the World: How Shakespeare Became Shakespeare, Stephen Greenblatt analiza los procesos económicos y políticos en torno a la recepción de Shakespeare, pero también celebra su polifonía y su capacidad de “penetrar íntimamente en la vida de reyes y limosneros”. En Shakesqueer, Madhavi Menon encomia la importancia de Shakespeare para las identidades disidentes, señalando que es a partir de la obra shakesperiana que se constituyen los estudios cuir. En “To Be or Nor to Be in Ukraine”, Christina Wald analiza la obra H-Effect y el documental The Hamlet Syndrome para problematizar la reescritura de la tragedia shakesperiana en el contexto de la guerra. Estos ejemplos, en absoluto exhaustivos, pero sí ilustrativos, dan cuenta de la riqueza de las interrogantes antes planteadas y de sus inagotables respuestas.

 

En este número nos proponemos indagar sobre la figura de Shakespeare y su resignificación a través de diversos medios, idiomas y geografías. Buscamos problematizar la figura de Shakespeare como un referente cultural constante y como punto de fuga para creadores y pensadores desde distintas perspectivas globales, locales, personales y universales. En años recientes, a medida que el canon literario y cultural ha sido cuestionado en busca de mayor diversidad e inclusión, la figura del bardo no ha desaparecido; por el contrario, ha adoptado nuevas formas. Lejos de ser un titán inamovible, Shakespeare se ha vuelto una figura cambiante y fecunda. Sin embargo, estas visiones abiertas de la obra de Shakespeare, y de la crítica en general, no tienen un futuro asegurado. En un mundo donde las fronteras se cierran y la tolerancia se encuentra en crisis, la libertad intelectual y el intercambio de ideas no pueden darse por sentados. Tomando esto en cuenta, invitamos a reflexionar críticamente sobre el lugar que ha ocupado y ocupa la figura de Shakespeare en un mundo polarizado y complejo.

 

Nuevas Poligrafías. Revista de Teoría Literaria y Literatura Comparada convoca a especialistas en el área de la literatura, las artes y las humanidades en general a proponer artículos inéditos y originales que aborden el tema de “Shakespeare en el crisol de la crítica, la adaptación y la apropiación”. Se privilegiarán los trabajos que tengan un énfasis teórico, así como aquellos con un enfoque comparatista. Algunos de los temas sugeridos son:

 

  • Aproximaciones críticas recientes a la obra de William Shakespeare
  • Shakespeare en la construcción de las disidencias políticas e identitarias
  • Shakespeare en diferentes latitudes: adaptaciones, reescrituras y puestas en escena
  • La resignificación del corpus shakespeariano en medios como el cine, la televisión, el cómic, etcétera
  • Shakespeare transmediático: aproximaciones interdisciplinarias
  • Shakespeare en conversación con autorxs contemporánexs
  • Shakespeare a la mexicana: la importancia y prevalencia del dramaturgo inglés en México
  • La recepción de Shakespeare a través del tiempo
  • La bardolatría y la figura del bardo como fenómeno mediático y económico
  • Shakespeare y la traducción de su obra
  • Shakespeare y la didáctica de la literatura y el lenguaje

 

Todas las colaboraciones deberán apegarse a los lineamientos establecidos por la revista, y enviarse por medio del gestor editorial de este sitio web. Aunque consideramos las colaboraciones que lleguen durante todo el año, la fecha límite para que sean incluidas en este número es el 5 de febrero de 2026. La publicación del número 14 de la revista está prevista para agosto de 2026.